Rescisión de un contrato empresarial: cómo terminarlo con seguridad
Terminar un contrato de forma mal gestionada puede costar tanto como un contrato mal redactado. Conocer la forma correcta de rescindir protege a la empresa de penalizaciones y demandas.
Formas de terminar un contrato
- Mutuo disenso (distrato): terminación consensuada, formalizada por acuerdo entre las partes;
- Rescisión por incumplimiento: cuando una parte deja de cumplir sus obligaciones;
- Desistimiento (resiliación): terminación por voluntad de una de las partes, cuando el contrato lo permite.
Precauciones antes de rescindir
Antes de terminar, es esencial revisar las cláusulas de rescisión, los plazos de preaviso, las eventuales penalizaciones y las obligaciones pendientes. Una rescisión realizada sin observar el contrato puede generar responsabilidad y el reclamo de daños y perjuicios.
Documentar es proteger
Dejar constancia por escrito de la rescisión, saldar las pendencias y obtener el finiquito recíproco evita reclamaciones futuras. Un mutuo disenso bien hecho cierra la relación con seguridad para ambas partes.
Preguntas frecuentes
¿Puedo rescindir un contrato en cualquier momento?
Depende de lo pactado. Algunos contratos permiten el desistimiento mediante preaviso; otros solo admiten la rescisión por incumplimiento o al término del plazo. Es preciso analizar el texto.
¿Rescindir un contrato genera penalización?
Puede generarla, si existe una cláusula penal o si la rescisión es indebida. Por ello es importante analizar las condiciones antes de terminar.
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Este contenido es informativo. Para orientación sobre su caso, hable con nuestro equipo.